Me gusta pensar que a casi todo el mundo le gustaría tener una piscina en su casa, de modo que la reflexión a realizar debería incluir responder a ciertas preguntas, como:
- ¿La piscina complementa o mejora el proyecto?
- ¿Construir una piscina tiene un impacto positivo, o al menos no es negativo en los espacios exteriores del proyecto?
- ¿Puedo permitirme este sobrecoste (20.000€ aproximadamente) en mi proyecto?
- ¿Merece la pena la pena esta inversión para sus días de uso anuales?
- ¿Conozco los gastos asociados y el mantenimiento que implican?
- ¿Entiendo los costes que implica su uso y mantenimiento (maquinaria, gastos energéticos…)?
Si una vez analizado, se considera que la piscina es un elemento a incorporar en el proyecto de arquitectura, será hora de pasar a la siguiente fase, en la que se entra en el terreno de la definición de sus características y en osar arquitectura le asesoraremos para elegir la posición, diseño, geometría y materiales adecuados para su proyecto. Aquí le dejamos algunos comentarios acerca de los puntos principales de diseño:
Ubicación
Se tendrá en cuenta tanto la orientación del espacio libre exterior como la posición de construcciones o vegetación que pueden provocar sombras arrojadas en la piscina. Aunque en nuestra latitud en verano el sol es bastante vertical y no debe ser muy problemático localizar un emplazamiento óptimo para la piscina, no es menos cierto que al final con el aumento generalizado de las temperaturas, cada vez es mayor el posible periodo de disfrute de la misma, pudiendo ser utilizada en la primavera avanzada o el otoño temprano, de modo que en estos casos si conviene hacer un mínimo estudio de soleamiento para que una mala decisión de su implantación no condicione su uso en ciertas épocas del año donde la trayectoria solar es más inclinada que en el periodo estival.
Diseño
Aquí existen multitud de opciones, desde estéticas, funcionales y económicas que pueden determinar la tipología de piscina a ejecutar. Para empezar, suele definirse el tipo de recirculación, es decir, si se quiere una piscina clásica con impulsores y skimmer donde el agua siempre queda por debajo del plano de la piscina o si se desea un efecto de desborde en todos o algunos de sus lados, de modo que los impulsores se encuentran en el fondo del vaso de la piscina.
Su forma y dimensiones dependerá del uso que va a tener, pero con piscinas de 6,00 x 3,00 o 8,00 x 4,00 se suelen cubrir las necesidades de uso fundamentales. Hablando del uso, siempre me gusta recomendar a mis clientes la posibilidad de incorporar en la piscina zonas de jacuzzi (con o sin jets) o playa, que permitirán disfrutar de la piscina sentados o estirados y sumergidos parcialmente, pensando en tomar el sol o compartir una conversación de forma cómoda y refrescante dentro de la piscina.
También, si las dimensiones lo permiten, suele buscarse un ingreso cómodo, ya sea mediante escaleras o con un efecto de playa artificial y como última instancia elegir una escalera vertical, ya que suelen ser dificultosas para niños y mayores
Tipo de construcción
Aunque existen piscinas prefabricadas de poliéster, normalmente los clientes optan por un vaso de piscina construido in situ, ya sea en hormigón (con muros o proyectado con gunitado) o mediante albañilería (bloques de hormigón o de fábrica de ladrillo), las características del terreno y su emplazamiento serán determinantes para elegir la opción más adecuada.
En estas piscinas de obra, es fundamental pensar en el tipo de revestimiento y cómo quedará integrado con el resto del espacio exterior, analizando detalles constructivos tipo de encuentros de materiales y piezas de instalaciones (canaletas, piezas de borde, rejillas, acceso a skimmer…)
Las opciones principales suelen ser con revestimientos porcelánicos (gresite o piezas de formato mayores), piedras naturales (mármol o similar) o sintéticos como el liner (el único con el que se puede garantizar su completa estanqueidad)
Equipamiento
Los instaladores especializados deberán aconsejarle el tipo de equipo a instalar en función de las características de la piscina, los requisitos y necesidades de uso y el presupuesto destinado a ello, decidiendo por ejemplo el tipo de depuración (cloro o sal), control de PH manual o automatizado, calidad y potencia de la bomba, limpieza manual o robotizada, si se desea climatizar, etc.
También es cierto que existen piscinas naturales o híbridas que se caracterizan por ser el tipo de piscina natural más integrada en un contexto natural, pero por ser poco demandadas no se consideran habitualmente en los estudios.
Analizar si la ubicación del local técnico del proyecto es el adecuado en obra o si existen otras alternativas que permitan optimizar el trazado de conductos, facilitar su acceso y/o conservación.
Accesorios
Desde incorporar iluminación o ciertos elementos propios de spa (jets, cascadas…) hasta soluciones para la natación a contracorriente o instalar un elemento de cubrición para los periodos en que no va a ser usada, se pueden añadir multitud de elementos a la piscina. Es importante tenerlo claro desde el inicio para que el diseño de espacios, elementos de anclaje e instalaciones quede coordinado en obra, para evitar sorpresas y sobrecostes.
Coste de ejecución
Por nuestra experiencia, el coste de construcción de una piscina residencial de tamaño medio suele rondar los 20.000€, teniendo en cuenta que este precio podrá aumentar o disminuir en función de ciertas decisiones en cada uno de los bloques identificados previamente. También es cierto que pueden sufrirse aumentos desproporcionados si aparecen imprevistos o dificultades en obra (si la excavación es en un terreno rocoso, si la accesibilidad es muy dificultosa y existen muchos trabajos manuales, etc.). Se recomienda realizar un estudio geotécnico y analizar los pasos de obra para evitar en lo posible estas sorpresas.
Otros costes
A parte de los costes propios asociados a la construcción de la piscina, se deben tener en cuenta otros asociados, como son:
- Proyecto (en caso de que no estar incorporado en el proyecto de obra nueva o reforma de la propiedad).
- Los de excavación o si fuese necesario realizar un suplemento estructural y/o de contención para asegurar la integración adecuada en el proyecto y su entorno
- Tasas exclusivas destinadas a piscinas (definidas por el ayuntamiento)
- Licencia (en caso de que su construcción no quede asociada a otra licencia de obra ya concedida)
- Incremento del diámetro de la acometida de la vivienda en caso de ser inferior al mínimo estipulado por la empresa suministradora
- Mantenimiento
- Consumos energéticos (sobre todo en caso de ser climatizada)
Como se puede apreciar, si se toma la decisión de realizar la piscina, existen múltiples decisiones que deben ser tomadas, y donde promotor, arquitecto, constructora y subcontratas (piscina, fontanería, saneamiento, electricidad…) deben estar implicados y coordinados para que este elemento quede correctamente terminado para su uso y disfrute.


